miércoles, noviembre 09, 2005

Para fujimoristas (o afectos al síndrome de la esposa humillada)

Reproduzco en su totalidad un artículo de Maritza Espinoza que retrata en su magnitud psicológica más profunda al profeso fujimorista de estos tiempos. Disfrutenlo y mientras tanto, que vuelva, que vuelva Fujimori, pero eso si, muy bien enmarrocado.

Cosas de la Tribu
Chino Violador

Maritza Espinoza.
Editora del suplemento Domingo.

Más allá del pobre show mediático que presentó Fujimori en Santiago, el reciente episodio lleva a preguntarnos qué clase de pueblo somos para que una porción importante de la opinión pública todavía le dé crédito político a un sinvergüenza de esa envergadura.

Sin contar con lo judiciables que puedan ser sus delitos, lo indudable es que Fujimori es un tipejo que violó todas nuestras instituciones, se burló de nosotros como país enviándonos su renuncia por fax, que subestima al Perú tanto que usa su nacionalidad peruana sólo cuando le conviene y trata con la punta del pie a sus seguidores más cercanos (la más lúcida de las cuales no es, para él, mucho más que una mucama).

Por eso, que haya un significativo segmento poblacional, especialmente en los niveles más bajos, que le perdona todo bajo el discutible argumento de que "derrotó" al terrorismo y "estabilizó" la economía tras el alanazo hiperinflacionario, habla más de nosotros como pueblo que del propio prófugo.

La actitud de esos peruanos recuerda, en todos sus detalles, a la de aquellas mujeres que tienen un marido abusador que las golpea, las humilla, las viola y les saca los cuernos públicamente, y lo perdonan una y otra vez sólo porque, mal que bien, para la olla en casa.

Estas mujeres tienen –lo dice la sicología– una autoestima por los suelos, una valoración tan baja de sí mismas que están convencidas de que no merecen nada mejor que esa piltrafa que les regaló la vida. Son mujeres que necesitan, para sentir que existen, la presencia autoritaria y prepotente de un macho en sus vidas. Son mujeres que no protestan, no se quejan ni denuncian a su agresor así este viole a sus propios hijos.

Si los peruanos eligiéramos nuevamente a alguien como Alberto Fujimori –quien ha hecho del cinismo su principal capital político, del atropello un programa de gobierno y del menosprecio a nuestro país una estrategia de marketing– mostraríamos al mundo que sufrimos, claramente, del síndrome de la esposa golpeada. Esa esposa tan ciega y enferma que es capaz de pensar que ama a su propio violador.

10 comentarios:

Doc dijo...

El problema es mucho mas profundo y complejo en realidad, no es tan solo un transtorno psiquiátrico.

Como lo mencionara Orwell en su novela "1984" ahora existen (a nivel mundial lamentablemente) subhumanos, animalitos con piel humana. Ellos no tienen la culpa de su situación sino los grupos de poder que los mantienen en ese estado.

Recuerdo haber escuchado muchas veces lo siguiente (no me lo han contado):

Empresario peruano: "Yo estoy bien con Fuji, el resto que se pudra".

Poblador de asentamiento humano: "Que Fujimori o Montesinos sean ladrones no me importa, yo quiero mi plato de frejoles".

El Perú lo tiene todo, el problema somos los peruanos.

saguesa dijo...

Nuestro problema, es el nivel educativo, eso está más claro que el agua.

Saludos

Maria Hierba dijo...

escalofriantemente cierto el artículo de maritza espinoza.

también es un problema moral, a pocos les importa lo que le pase al resto (aunque en el fondo eso también termina afectándolos a ellos mismos, el empresario que crea miseria termina paranoico de que lo secuestren en medio de la ola de violencia) mientras a ellos les vaya bien.

ElCortaVenas dijo...

Cosas muy ciertas en el artículo. Pero también es cierto que las personas decepcionadas con el gobierno actual "extrañan" algunas cosas del primer período de Fujimori. He preguntado a muchos taxistas (una especie de encuenta) y a la pregunta: ¿Quiere que vuelva Fujimori? No es broma, pero a los cinco que pregunté me dijeron: ´Claro...! que vuelva, la gente politiquera, estos comechados actuales no quieren, le tiene miedo porque saben que se la "lleva". El Chino robo a los narcos... pero no al pueblo..."

o.O!!!!

Yo les pregunto, ¿Ya se olvidaron de las porquerias que hizo cuando termino su gobierno? Cuando los medios estaban maniatados... Les recordé el golpe del 92, barrios altos, etc...

"Ah pues joven, eso lo hizo Montesinos, él contamino a nuestro Chino..."

Plop!

kamimeto dijo...

Hola Amix...
Bueno, es cierto, hay muchas cosas de Fuji que se extraña, el gobierno de ahora esta hasta las patas verdaderamente..~~
En fin...
Cambiando de tema..me gusto mucho hablar contigo por msn...me caistes super bien..asi que nos vemos prontito por ahi^^
kisses...~~~~

Llullasunqu dijo...

Reducir el drama del Perú al sindrome de la mujer golpeada y abusada por el marido es banalizar un problema que no empieza ni acaba con Fujimori. El mal es endémico y mucho más complejo que la pobre interpretación de la periodista Maritza Espinoza a quien la podríamos comparar con la Gisella Valcárcel del periodismo. El problema de algunos periodistas es que alguien les ha hecho creer que tienen licencia para hablar o comentar de todo. El chino efectivamente, debe comparecer ante la justicia y por su demostrada cobardía, al huir del Perú cuando las papas quemaban, no debería ser elegido nunca más presidente. Lo claro es que el floro de la periodista Espinoza, de la mujer abusada, debe ser inconscientemente, su propio reflejo, su propio drama personal. Creo que sus mejores comentarios los hacía cuando era periodista de espectáculos.

saguesa dijo...

En realidad el artículo, estimado Llullasunqu, es una interpretación satírica a la incompresible actitud y falta de memoria de muchos compatriotas que ven en el japonés "una esperanza real para el Perú." Dentro de ese contexto la sátira está muy bien escrita, digna de plasmarse en una caricatura de Alfredo o Carlín.

Saludos y gracias por comentar

Llullasunqu dijo...

Saguesa: resulta entonces que la sátira, en este caso, está mal empleada y se presta a banalizar un problema grave en nuestra sociedad como es el maltrato y el abuso de la mujer. La periodista hubiera hecho un poquito más de esfuerzo y debió recurrir a otra figura o metáfora. El problema del Perú no es sólo la mala memoria que es lo anecdótico.

saguesa dijo...

La sátira no convierte en trivial este tema, al contrario, llama poderosamente la atención acerca de la problemática de los fujimoristas y su ideología. Al hacer la comparación con el grave problema del maltrato a la mujer muestra, implícitamente y de la manera más alegórica posible, que el tema en realidad va por el lado de la falta de educación y escaso deseo de progreso y aspiraciones de fujimoristas, y la poca capacidad de esta gente para querer bien a nuestra patria. La escases de valores y el poco respeto a si mismos como peruanos es flagrante en los fujimoristas y en eso el artículo, ha dado en el clavo.

Saludos y gracias nuevamente.

Juan Arellano dijo...

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